Fue mi primer taller compartido con otro coordinador, donde recibí lección de templanza y humildad por parte de una participante a la que molesto uno de mis comentarios. Me obligó a recordar que por muy bien que lo quiera hacer, siempre tengo que estar segura de que mi mensaje llega con la intención adecuada y que la comprensión del mismo es mi responsabilidad.
Mi agradecimiento fue instantáneo , aunque hoy lo reitero. Excelente lección.
Como colofón, acudió de sorpresa a la cena de despedida uno de mis ídolos y amigo Fernando Sanchez Salinero "Superpyme007" que al día siguiente presentaba su libro. Las risas nos acompañaron hasta el final.
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