miércoles, 12 de noviembre de 2014

Casual Wednesday

@lanovia10erestú              


Hoy Miércoles sin amigas para hacerme un trabajo maravilloso como el de la semana pasada, vuelvo a recoger el testigo de mi responsabilidad para con mi blog, encantada por tener cosas que compartir y muchas ganas e ilusión de hacerlo, ya que por circunstancias, mi “vivir conscientemente” se ha ampliado a nuevos horizontes.

Desde hace un tiempo estoy desarrollando mi trabajo de personal shopper en un ámbito desconocido para mí y que encuentro fascinante… el de las “BODAS”. Por mis conocimientos y experiencia con la moda y la imagen, a lo largo de los muchos años de trabajo como visual-merchandising, es una tarea fácil. Y por mis años de experiencia con la escucha activa, coaching y coordinación de talleres (complemento ideal a la hora de asesorar respetando el gusto y la forma de ser del cliente, consiguiendo que a la vez  se sienta seguro con la decisión tomada), es genial.

Como podréis deducir de mis palabras, he descubierto un mundo fantástico y estoy encantada. Pero como todo no puede ser perfecto y, como consecuencia de mi experiencia y profesionalidad, también he descubierto cosas a mejorar, sobre todo en dos aspectos que me parecen los más importantes. Con la intención de ayudar con mi opinión voy a detallarlos:

1_ La Imagen.
            Creo que firmas de las más importantes en el mundo de la ceremonia, podrían tener en cuenta el trabajo en los escaparates y darles la importancia que requieren. Algunos,  los hacen las mismas dependientas con la mejor voluntad y siguiendo los pasos que les dan en una foto. Solo recordar que el escaparate es el mejor vendedor, cuya jornada laboral es de 24 Hrs .

2_ El trato.
            Estoy segura que los vendedores reciben una buena formación y lo demuestran en su trabajo. Aunque me parece que pasa un poco desapercibido que la clientela que llega a este tipo de comercios, esta buscando vestirse para un día que quizás pueda ser el más feliz de sus vidas, o por lo menos así lo creen en ese momento. Y yo he encontrado en el trato cordialidad, cortesía, educación…pero falta de pasión y alegría,  lo que considero que sería muy recomendable en estos casos. Que vestirles elegantes, y ver como se cumplen los sueños de tus clientes sea tu trabajo, te obliga a ser y trasmitir felicidad, sino es imposible compartirlo. Y eso en gran medida, depende de la formación y la motivación que se reciba.



Vivamos conscientemente…….Vale la pena!!!

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