@lanovia10erestú
Hoy Miércoles sin amigas para hacerme un trabajo maravilloso
como el de la semana pasada, vuelvo a recoger el testigo de mi responsabilidad
para con mi blog, encantada por tener cosas que compartir y muchas ganas e
ilusión de hacerlo, ya que por circunstancias, mi “vivir conscientemente” se ha
ampliado a nuevos horizontes.
Desde hace un tiempo estoy desarrollando mi trabajo de
personal shopper en un ámbito desconocido para mí y que encuentro fascinante…
el de las “BODAS”. Por mis conocimientos y experiencia con la moda y la imagen,
a lo largo de los muchos años de trabajo como visual-merchandising, es una
tarea fácil. Y por mis años de experiencia con la escucha activa, coaching y
coordinación de talleres (complemento ideal a la hora de asesorar respetando el
gusto y la forma de ser del cliente, consiguiendo que a la vez se sienta seguro con la decisión tomada), es
genial.
Como podréis deducir de mis palabras, he descubierto un
mundo fantástico y estoy encantada. Pero como todo no puede ser perfecto y, como
consecuencia de mi experiencia y profesionalidad, también he descubierto cosas
a mejorar, sobre todo en dos aspectos que me parecen los más importantes. Con
la intención de ayudar con mi opinión voy a detallarlos:
1_ La
Imagen.
Creo que
firmas de las más importantes en el mundo de la ceremonia, podrían tener en
cuenta el trabajo en los escaparates y darles la importancia que requieren.
Algunos, los hacen las mismas
dependientas con la mejor voluntad y siguiendo los pasos que les dan en una
foto. Solo recordar que el escaparate es el mejor vendedor, cuya jornada
laboral es de 24 Hrs .
2_ El trato.
Estoy
segura que los vendedores reciben una buena formación y lo demuestran en su
trabajo. Aunque me parece que pasa un poco desapercibido que la clientela que
llega a este tipo de comercios, esta buscando vestirse para un día que quizás
pueda ser el más feliz de sus vidas, o por lo menos así lo creen en ese
momento. Y yo he encontrado en el trato cordialidad, cortesía, educación…pero
falta de pasión y alegría, lo que
considero que sería muy recomendable en estos casos. Que vestirles elegantes, y
ver como se cumplen los sueños de tus clientes sea tu trabajo, te obliga a ser
y trasmitir felicidad, sino es imposible compartirlo. Y eso en gran medida,
depende de la formación y la motivación que se reciba.
Vivamos conscientemente…….Vale la pena!!!

No hay comentarios:
Publicar un comentario