He oído muchas veces que cuando crees haber llegado al limite, todavía se puede más, en algunos casos mucho más, parece que el cerebro da señales perezosas para no seguir adelante y pararse, aunque es mucho más gratificante retarle y no rendirse. A veces nos faltan las fuerzas o la voluntad, vencerlas nos ayuda a creer en nosotros y seguir adelante con fuerza y seguridad.
La vida nos pone a prueba en muchas ocasiones, con limites físicos, mentales y emocionales, son escalones o rellanos donde descansar, lo importante es seguir subiendo sin tirar la toalla, superando y venciendo los obstáculos. Y dando gracias por haber tenido la suerte de tropezar con ellos, ya que son indispensables en nuestro crecimiento.
Aprender a ver los problemas como una oportunidad, será la mejor manera de solucionarlos. Llevar como bandera "Todo acabará bien" y "No es para tanto", un alivio para enfrentarse a ellos.
Hasta pronto.
Sagrario.

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