A veces, algunas veces, como dice la canción, se juntan los acontecimientos, como a mí me ha pasado en estos últimos días, con la fortuna de que todos son estupendos, emocionantes y divertidos.
Cumpleaños de hermana y madre junto a la alegría, en ellas, de recibir al "nieto-sobrino", y en mí la de abrazar a mi hijo. También sorpresa añadida que nadie esperábamos, ya que vino acompañado de "nieta-hija-sobrina". Y ello hizo que la celebración fuera redonda. Las mejores emociones de todos a flor de piel, y el disfrute completo.
La vida, como se suele decir, no es justa ni todo lo contrario, solo nos va poniendo delante a lo largo del camino, situaciones con sorpresas para todos los gustos y sobretodo para darnos la oportunidad de aprender a gestionarnos con ellas, que es lo verdaderamente importante.
A mí en este momento me lo ha puesto fácil, aunque las que realmente me ayudan a crecer, son las complicadas, porque son las que me llevan al esfuerzo y la necesidad de aprender, vencer y salir adelante con fuerzas renovadas. A sentirme orgullosa con y a pesar de mis limitaciones, recordándolas y aceptándolas, ya que es el primer paso del cambio.
Mucho ánimo a los que en este momento tengan otras circunstancias, porque todo pasa, y el camino se hace precisamente, andando por esos giros, cayendo y aprendiendo a mantener el equilibrio, quizás en el próximo, y si no es así, seguro que cada vez será más fácil levantarse, por la experiencia y el aprendizaje.
Hasta pronto.
Sagrario.

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