jueves, 28 de julio de 2016

#visitas

Esta cascada está en Anna, difícil de encontrar, ya que a la vista solo tenemos delante campos de naranjos, y de pronto aparece una escalera que te lleva al paraíso.

Es lo que tiene recibir visitas, verdad?. La voluntad porque disfruten al máximo, hace que nos pongamos las pilas en buscar lo más interesante que hacer para que se lleven el mejor recuerdo. Y yo pregunté a la persona más indicada, mi amiga Laura, que se lo conoce todo al dedillo. GRACIAS!!!

Esto me lleva a pensar en algo cotidiano, que es el desconocimiento de lo que nos rodea, parece que funcionemos con unas gafas que solo dejan mirar al frente, perdiéndonos el disfrutar de lo que a veces tenemos a nuestro lado. Solo cuando somos conscientes y nos proponemos saber y conocer con motivación e interés, encontramos la forma de descubrir maravillas que pasan desapercibidas en el día a día. Y no sólo paisajes, también sentimientos, emociones, esos que son tan fuertes y reales al llegar una fecha concreta, escuchar una canción ... Lo ideal sería disfrutar siempre y consciente de lo que sabemos que nos complace, sin esperar que aparezca, o buscando para enseñar a los demás, sino buscándolo para nosotros. Cuanto más conocimiento integremos, más y mejor podremos compartir.

Empecemos por y para nosotros, para asegurar también el éxito con los demás sea cuando sea que lleguen, aunque lo hagan por sorpresa. Es una forma segura de estar preparados y vivir plenamente.

Hasta pronto.

Sagrario.

No hay comentarios:

Publicar un comentario