jueves, 4 de agosto de 2016

#cambios

Como cambian las cosas con los años. Siempre discutiendo con mi padre para que no podara el olivo del patio, y ahora soy yo la que lo hago para que no se suba a la escalera. La primera impresión fue algo dolorosa, cuando comencé a cortar sus ramas. Me fue motivando el que mi padre me explicara que era necesario para su renovación y fortaleza, y también el ver que se sentía orgulloso  de que estuviera haciendo un buen trabajo, incluso en los momentos en que no le hice caso, por considerar diferentes acciones para dejarlo más bonito. Los dos acabamos contentos con el resultado.

Más tarde me senté a observarlo y pensé que es igual la vida para todos. Si queremos seguir creciendo, en ocasiones hay que ir cortando lazos que nos atan al pasado y nos retienen en lugares oscuros de donde hay que salir para caminar ligeros, seguros y auténticos. Lo importante es darse cuenta de ello e intentar hacerlo con amor, y dejar ir con cariño, para que el dolor de la pérdida se convierta en palanca que nos empuje a seguir.

A veces somos nosotros los que tenemos que cortar lazos, a veces nos los cortan los demás o simplemente la vida y sus circunstancias, de cualquier manera lo más positivo es gestionarlo adecuadamente, mirando siempre adelante y agradeciendo la experiencia que nos lleva seguro a algo nuevo. Sea voluntaria o involuntariamente, nos obliga a seguir caminando, de nosotros depende siempre, la dirección.

Mira al frente y busca la mejor para ti. ADELANTE!!!

Hasta pronto.

Sagrario.

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