Ayer la congoja se apoderó de mí. Algo que en otro momento hasta me podría haber hecho gracia, me tuvo todo el día regando la mirada, cosa que sorprendía a los demás tanto como a mí misma. Y venga con el "que me pasa que me desato de esta manera"?, hasta caer en la cuenta de que mis hormonas en ocasiones se montan su propio party sin avisar y con intensidad y vida propia. Menos mal que normalmente solo las siento como calor, porque si esto se repitiera a menudo, ya tenía el riego de las plantas asegurado ;))))).
Hoy desde la distancia y con mirada de humor, me entiendo un poco mejor, y agradezco el cariño y paciencia que tuvieron los amigos que me acompañaron, los pobres un poco descolocados, ya que por suerte están mucho más acostumbrados a reírse conmigo del brío que le doy al abanico.
Mujeres del mundo que me entendéis perfectamente, también hay que dejar y permitirse que pasen esos días sin darles demasiada importancia, para que sean los menos posibles y no se instalen de continuo en nuestras vidas.
Un abrazo muy fuerte lleno de ánimo y siempre adelante que "NO ES PA TANTO".
Hasta pronto.
Sagrario.

Un abrazo Sagrario
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