Celebrar, celebrar y seguir celebrando ..... cada día la vida nos ofrece oportunidades para ello, solo hay que ser conscientes y saber valorar. Hay tantas cosas cotidianas por las que poder hacerlo, cosas que parecen sencillas, aunque en otros lugares son fundamentales para seguir viviendo, y nosotros las tenemos a raudales, el agua por ejemplo, y ya no digo calentita, tan solo con abrir un grifo.
Y además hay días especiales que también lo son para su enfoque, planificación y sorpresas. Mi hijo las tuvo el día de su cumpleaños y muchos fuimos los partícipes de ello, entre los más importantes, su pareja, sus abuelos, su tia y primas, sus amigos ..... todos y fundamentalmente él, que consiguió estar a la altura en todos los ambientes, que aunque juntos, eran diferentes, disfrutamos de un día distinto y fantástico.
Ha sido un viaje relámpago e intenso, todo por estar a su lado en ese día tan especial, sobretodo porque sus abuelos conocieran su vida en otro país junto a su familia, trabajo y amigos. Todos volvimos contentos de haber descubierto que es una ventaja tener facilidad para acoplarse a nuevos retos, cultura y oportunidades, sobretodo en estos tiempos donde la supervivencia pasa por reinventarse y seguir avanzando y creciendo con las nuevas experiencias.
Allí, aquí y en cualquier lugar, aceptar y tener la mejor actitud, es lo que nos lleva a sentirnos bien en cada circunstancia. Algunas veces se nos presenta lo que deseamos y es muy fácil hacerlo, pero también hay que ser agradecidos a las ocasiones que no son así, por el aprendizaje que traen añadido.
Seguiremos en este aprendizaje continuo ..... viviendo.
Hasta pronto.
Sagrario.

No hay comentarios:
Publicar un comentario