Un día hace muchos años escuché esta pregunta, "si te dijeran que tu vida fue una mentira hasta hoy?", se la hicieron a un señor mayor, y el, bastante molesto contesto que no se permitiría aceptar esa afirmación. Yo lo entendí, por lo duro que sería aceptar eso en el ocaso de la vida, y solo con eso me quedé satisfecha.
Hace pocos días, curiosamente en una reunión de amigos volví a escucharlo como afirmación, como que vivimos con tantos añadidos y prejuicios adheridos, que se nos van pegando sin darnos cuenta y haciéndolos nuestros, que nuestra vida se convierte en una mentira.
Fui yo esta vez la que me rebelé, entendí perfectamente a aquel señor que se hizo presente en mi memoria en ese instante, por lo que me afectó en aquella situación, que aunque pareció un rebote, seguramente sentía que no podía ser. Así me pasó a mi, aunque sin enfado, tuve la necesidad de aclarar que para mí, nunca es mentira nuestra vida, a pesar de las cosas que recogemos y vamos soltando porque no son nuestras, a pesar de los prejuicios inculcados y que cuestan tanto de quitar, a pesar de la falta de consciencia hasta que aprendemos a ponerla en marcha, a pesar de todos los pesares ..... somos hoy, y aquí en este momento, el resultado de toda esa evolución, de todas esas experiencias de limpieza, de todas las vivencias que nos han ido poniendo en nuestro lugar, al exigirnos un trabajo extra, con el que demostramos carácter, confianza, valentía, seguridad, y todo ello en el camino donde vamos puliéndonos hacia nuestra verdadera esencia.
Todas esas experiencias nos esculpen y conforman nuestra personalidad. Nada es verdad o mentira, es la vida y nuestras consecuencias al caminar en ella, con la oportunidad cada día de convertirnos en nuestra verdad auténtica y consciente.
Hasta pronto.
Sagrario.

No hay comentarios:
Publicar un comentario