Como
escuela de vida, es interesante que lo aprendido sirva como experiencia
para conseguir que cada día los escalones sean más uniformes, y así, se
vaya haciendo más cómodo el camino. Siempre puede sorprender alguna
piedra en medio, aunque también hay que aprender a dar la mano o pedirla
para ayudarnos a subir con más facilidad.
A
veces nuestra escalera es cómoda y nuestro camino se hace fácil, hasta
que de repente nos encontramos con algún escalón complicado. Es bueno
parar a descansar y buscar la mejor forma de seguir subiendo sin riesgo a
lastimarnos, tarea a veces complicada. Y es sin lugar a dudas el
hacerse consciente y aceptar la dificultad, lo que nos puede llevar a
encontrar la solución. Que pasará por la responsabilidad, el propósito y
la coherencia de nuestra actitud y nuestras acciones. Con ellas y la
mejor voluntad, el éxito está asegurado.
Y
tú.......en que parte de tu escalera estás?. Cuantos escalones
difíciles has superado?. Recuerdas como los venciste, cuando te los
encuentras de nuevo?. Te planteas nuevas estrategias para seguir
subiendo?. Sabes pedir o dar la mano en caso de necesidad?. Y sabes
hacerlo solo por amor?.
Si
visualizas tu vida como una escalera, será una buena #autoestima, el
bastón que te ayudará a subir con mayor facilidad, a disfrutar del
camino y llegar a la cima con éxito y sentimiento de plenitud.
Pinta
tu escalera de los colores que más te gusten, ármate de valor y
voluntad y adelante. Los escalones más complicados siempre son los que
más enseñan a descubrir estrategias y superar dificultades. Así que, a
por ellos sin miedo.
Hasta pronto.
Sagrario.

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