martes, 22 de septiembre de 2015

LA BODA.


Fin de semana rodeada de amor, de sensibilidad, de coherencia, de sorpresas. Puse todos mis sentidos en alerta de consciencia y los convertí en esponjas absorbentes para poder guardar en mi memoria tanto bonito.

La ceremonia una lección de humildad y aceptación. Los votos que se entregaron los novios, emanaban sentimientos y emociones capaces de despertar en todos y cada uno de los invitados, los deseos y añoranzas que llevamos dentro. Los pañuelos empapados de lágrimas de felicidad derramadas por doquier.

La fiesta llena de detalles, para poder estar junto a todos nos dejaron una foto  en cada una de las mesas, a las que pusieron nombres de partes del mundo que han visitado y que además correspondía con la imagen. Les encanta como dicen ellos, " bailar juntos por el mundo", pasión compartida por muchos de nosotros y que pudimos disfrutar con cada una de las historias del viaje que nos correspondía en la mesa.

El baile, que en este caso no fue un vals, fue una declaración de intenciones y de amor, cantada y bailada por los novios, capaz de contagiarnos a todos, que acabamos cantando, saltando y aplaudiendo con el alma, además de con el cuerpo.

Cuando las cosas se hacen tan bien, tan desde dentro, tan para los demás, se acaba recibiendo lo que nos salió a todos de las entrañas y el corazón. AGRADECIMIENTO!!!

Feliz y próspero camino amigos. Que no pare la música!!! Queremos seguir bailando con vosotros. Os quiero ❤️.

Hasta pronto.

Sagrario.

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