Estando en el mes del amor, que nos recuerda San Valentín el día 14, me ha venido a la mente este artículo que escribí en Abril del 2015 y nunca publiqué.
Era un comentario de un amor perdido hacía muchos años, que me sorprendió con reproches de antaño. Esto también sucede y forma parte de las relaciones.......los conflictos guardados sin solucionar que florecen cuando menos te lo esperas.
Me dijo "no aportaste nada bueno a mi vida". Duele sentir esas palabras de alguien que aprecias y con quien has compartido parte de tu vida, más aún si las palabras vienen llenas de rabia por la impotencia de no haber conseguido lo que esperaba de mí, y más todavía cuando es claro que la persona que te lo dice, no acepta que la satisfacción y plenitud de una vida, no llega de fuera ni de nadie, porque verlo de esa manera es privarse de seguir caminando y de que el crecimiento surja de resolver los problemas y limitaciones de cada uno por si mismo.
Aunque en verdad es un dolor puntual, visto desde la empatía y el cariño. No algo que se me quede con preocupación y malestar.
Y es así hoy en día, gracias al intenso trabajo personal que llevo realizando desde hace más de 14 años, cuando empecé a entender y a asimilar muchas cosas que todos sabemos pero que se nos escapan al no hacerlas conscientes.
La aceptación, la responsabilidad, la autoafirmación, el vivir con propósito y la coherencia
, hoy son talleres que trabajo y coordino para ayudar a los demás en todo lo que yo he ido y voy aprendiendo, y que me ha funcionado para que "mi vida" sea cada vez más plena y auténtica.
También lo intento con el trabajo de Coach, haciendo del mejor espejo para que las personas que me lo piden, se puedan ver reflejadas y les ayude a encontrar soluciones a sus problemas.
Ver la evolución y el cambio favorable en la vida de las personas con las que he trabajado, es un premio y un regalo. La evidencia de que el amor empieza por uno mismo y que sin este es imposible compartir y sentir el ajeno saludablemente. Es necesario amarse para amar y para sentirse seguro de merecer ser amado.
Haz de este el mes de la reflexión sobre el amor y su celebración será completa.
Hasta pronto.
Sagrario.

¿Por qué se confunde quererse a uno mismo con egoísmo?
ResponderEliminarHago esta pregunta porque para San Valentón hicimos en la Escuela un concurso de dibujos. Me gustó uno en especial, dentro de un gran corazón decia: el amor de tu vida eres tú, quierete.
Oí comentarios diciendo que ¡vaya egoísmo!
Yo siempre he presumido de no ser nada egoísta, primero siempre han sido los demás y luego yo, para todo.
Ahora me harto de decir primero yo, luego yo y, después, también yo, ¿por qué no? Y no me siento nada egoísta.
Sólo siento que si quiero querer y que me quieran, que si quiero amar y que me amen, primero me tengo que querer yo, me tengo que aceptar yo, con mis virtudes y mis defectos.
Y..., curiosamente, ahora me siento más querida que nunca.
Así, mi querida Sagrario, como tú dices "el amor empieza por uno mismo" y "para amar hay que amarse"
Un beso y mil gracias.
MAYTE
Qué grande eres. Hay muchas cosas importantes que se tendrían que enseñar en la escuela, y personas como tú que las valoren. Gracias!!!
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