"La humildad es la base y fundamento de todas las virtudes, y que sin ella no hay alguna que lo sea".
Lo dijo Cervantes y yo lo apostillo humildemente.
Muchas veces el poder y la gloria hacen de esta virtud algo prácticamente invisible, por eso es llamativo encontrar personas importantes bañados de ella, con una naturalidad que podría ser ejemplo para muchos, ganarían en confianza copiando esos gestos.
Es el caso del personaje que me ocupa, su nombre Sadiq Khan. He de reconocer que yo no le ponía cara al alcalde de Londres, ni siquiera nombre, pero es lo que tiene rodearse de buenos y eruditos amigos, que lo que no se, me lo enseñan.
Pues iba yo a subir en el metro con mi amigo y me avisa de quién es el señor sentado frente a nosotros, solo y absorto trabajando con sus notas. En la siguiente estación sube un chico negro que le reconoce y le felicita por su labor, le pide hacerse un selfie, pero tan nervioso estaba que Sadiq se ofrece para hacerlo él. Como casi no había gente en el vagón, aproveche para acercarme y mostrar mi admiración, le dije que en España no se suele ver a alguien así sin vigilancia y que me parecía de alabar. Muy simpático y con una bonita sonrisa, accede a hacerse una foto conmigo.
Señor@s importantes del mundo, acercarse a los de a pie, no les hace pequeños, sino más bien lo contrario, les engrandece y seguramente les da pistas para saber como caminar en la dirección correcta, si lo que quieren realmente, es hacer bien las cosas y ayudar a su pueblo. GRACIAS!!!
Hasta pronto.
Sagrario.

No hay comentarios:
Publicar un comentario