Algo que normalmente nos sucede a todos y mucho más seguido de lo que nos gustaría. A veces ocurre con situaciones, con ilusiones, con personas ...
"Me ha decepcionado", frase que utilizamos en la mayoría de las ocasiones y que en la mayoría también, es falso. Porque nada te puede decepcionar si no has puesto previamente expectativas propias. Creo que este es el error de base, por el que lo sufrimos tanto y hacemos equivocadamente responsable a algo o alguien fuera de nosotros, cosa que a veces crea conflictos innecesarios y que puede llevar a rupturas importantes.
Otra cosa es el engaño, donde tampoco podría haber decepción, ya que es algo que escapa a nuestra consciencia, algo que no podemos contemplar porque no existe para nosotros, y no te puede decepcionar algo que desconoces.
De nuevo la mejor gestión por suerte, está dentro de nosotros. Si somos y vivimos conscientes, tendremos cuidado con los adornos e ilusiones que pongamos de nuestra cosecha a las cosas-situaciones-personas, para no crear un pedestal falso, que luego nos pueda caer encima de bruces, con el daño que supone la "decepción".
Quizás andar con tiento y prudencia, adquiriendo conocimiento y experiencia ante lo que vamos conociendo o nos cuentan, sería la mejor herramienta de prevención.
Hasta pronto.
Sagrario.
Hola Sagrario!!
ResponderEliminarCómo en tantas otras ocasiones, gracias por tus palabras que, suelen calar hondo.
En esta ocasión y, aunque tarde por la hora intempestiva, en medio de la noche, y por un determinado motivo, he tomado el móvil para olvidarme un poco de mi alrededor y el dedo me ha llevado a tu blog. He leído y releído tus palabras sobre la DECEPCIÓN. Has dado en el clavo y me has dado qué pensar.
Cuánta verdad esconden tus palabras!!!
Nunca lo había visto desde ese punto de vista. Siempre "culpando" (recuerdo que este sustantivo no debería existir) a los demás y no vemos que el problema está en nosotros, en nuestro pensamiento.
GRACIAS por esta nueva visión.
Mil besos y un fuerte abrazo.
MAYTE