El mago de la música clásica, al tocarla hace magia con ella, convirtiéndola en algo divertido sin quitarle la emoción. Llega al corazón de la misma manera, aunque con matices distintos y destellos de colores que sacan la sonrisa.
Era uno de mis sueños, y el haberlo podido disfrutar durante dos horas a dos metros de distancia, me hizo sentir tan Feliz, que estoy segura que ese concierto ha quedado grabado en mi para siempre.
Ir a verle a Hamburgo, ha sido un regalo añadido, pasear por sus calles bajo la lluvia, la nieve y el sol, navegar por su puerto y canales, conocer sus diferentes tipos de ambiente, la amabilidad de sus gentes, la mejor guía autóctona..... se puede pedir más?.
La causalidad nos llevó a estar sentadas al lado de una pareja española, de entre miles de personas, y solo nos faltó subir a cantar con él, fue consciente de que tenía cuatro fans entregados delante y respondió a nuestras muestras de afecto y admiración con mucho cariño. Comenzar el concierto con "Granada", fue algo que sentimos nuestro y vivimos con una emoción sublime.
Una experiencia única y muy especial. Un regalo valioso que me he empeñado en agarrar tan fuerte, que no podrá soltarse de mi experiencia de vida. Es lo que tiene perseguir los sueños posibles con constancia, esperanza e ilusión, que se hacen realidad.
Hasta pronto.
Sagrario.
21|02|2018

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