Querido pescaito, hoy todos nos hundimos en un mar de tristeza al despedirte de forma tan dramática. Las esperanzas de que siguieras entre nosotros se rompieron en pedazos de impotencia y rabia, al hacer de la locura, porque es imposible que otra cosa pueda llevar a tener la sangre fría de cometer un acto de ese calibre.
Le escribiste a tu madre que de mayor querías ser como ella, y hoy todas las madres pensamos lo mismo. Puedes estar bien orgulloso de su ejemplo como tal, a pesar del desenlace sigue pidiendo los mejores sentimientos de perdón en tu nombre y que aflore lo mejor de las personas.
Te han llevado antes de tiempo a ese mar de almas, donde estoy segura que nadaras a tus anchas en paz y rodeado del amor que has potenciado en los que dejas y que podrás compartir con los que te hayan recibido.
Feliz y próspero camino de luz, del que seguro que mandarás algún destello que ayude a tus padres y seres queridos a superar este trago tan duro.
14/03/2018

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